¿Separar a hombres y mujeres es la solución?

Japón prueba vagones solo para mujeres para acabar con el acoso sexual en los trenes

 

En otros países como India o México el problema es tan grave que los gobiernos han optado por establecer zonas separadas para cada sexo en los transportes públicos

 

 

Medidas e iniciativas drásticas se han promovido en diversos países ante una realidad difícil de controlar pese a que muchos gobiernos sí que hayan apostado por atajar, legislativamente hablando, el problema del acoso callejero. Concretamente en los transportes públicos. Pero ¿es la solución separar a hombres y mujeres?

En Japón, por ejemplo, el acoso público es ilegal en virtud del artículo 176 del Código Penal, pero, según un estudio de 2004, más del 60 por ciento de las japonesas de entre 20 y 30 años habían sido objeto de tocamientos sexuales no deseados en el sistema de transporte público.

En Japón a los acosadores del metro se les conoce como “chikan”

 

 

En Tokio tienen hasta nombre propio. A esos gropers del metro – que se inclinan, frotan y pellizcan durante las horas punta notablemente aglomeradas – se conocen en japonés como “chikan“. Contra ellos se llevan a cabo en Japón multitud de campañas. Y como medida se llevó a cabo un experimento. Un vagón solo para mujeres en hora punta. Los acosadores se enfrentan además a penas de más de siete años de cárcel y cuantiosas multas.

En India, Brasil, Malasia, México y otros lugares, el problema ha sido tan grave que los gobiernos han optado por soluciones normativas similares y han establecido también zonas separadas para cada sexo en los sistemas de transporte público.

México cuenta con taxis, autobuses y vagones exclusivos para mujeres y “estaciones de atención” donde denunciar abusos

 

La ciudad de México cuenta con vagones de metro exclusivos para mujeres desde 2008. Además, hay “estaciones de atención” donde las mujeres pueden denunciar abusos. El problema es tan grave que se cuenta incluso con un sistema de autobuses exclusivos para mujeres y taxis.

 

 

Este tipo de medidas pueden suponer un paso atrás en la Igualdad de Género y potencia la segregación intencionada

 

 

Pero ¿es esta solución al problema de fondo que supone el acoso callejero? Algunas voces se han alzado en contra de este tipo de medidas ya que ponen más en evidencia las fuertes deficiencias de nuestras culturas y sociedades supuestamente “avanzadas”. Algunos críticos hablan de segregación intencionada, de que no contribuyen a la Igualdad de Género, generan más trabas a los sistemas de transporte masivos, victimizan más a la mujer o la convierten en victimaria.

Por otra parte también están los defensores. Rossana Reguillo, coordinadora del Programa de Investigación en Estudios Socioculturales del Instituto Tecnológico de Guadalajara, señaló que la propuesta “no lleva a una segregación por sexo sino que justamente ayuda a visibilizar el problema y otorga mayor seguridad y confort a las mujeres a la hora de viajar”.

“No deberían ofrecerse servicios para mujeres, debería garantizarse la seguridad de hombres y mujeres en los servicios de movilidad. Tal cual, mucho más cuando es servicio público y más aún con empresas privadas”, opina al respecto la periodista mexicana Arlene Bayliss.

 

 

Iniciativa popular #NoTienesMiPermiso

 

En muchos países, el acoso público puede enjuiciarse técnicamente en virtud de leyes relativas a la agresión y la moral pública, pero el problema puede ser difícil de controlar mediante el derecho penal. Es por ello que desde hace unos meses en nuestro país ha nacido la iniciativa popular,#NoTienesMipermiso, promovida por Mancomunidad La Vega, precisamente para que se legisle el acoso callejero en España. Más de 1.100 personas han firmado la petición en CHANGE.ORG pero se necesitan muchas más.

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