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Alcohol y Fiestas – festivales

EVENTOS MULTITUDINARIOS: SIN FILTRO.

Fiestas multitudinarias, verbenas, tomatinas, festivales… Espacios al aire libre, verano, música, ocio, tradición y cachondeo. La cara de la moneda. Y su cruz: drogas, alcohol, desconocidos agrupados en manadas, conductas aberrantes patrocinadas bajo lemas musicales, violaciones y muertes. Desigualdad de género. No tienes mi permiso en cualquiera de sus formas.

SanFermin

Festivales: no solo de pan vive el hombre.

En España tenemos una larga lista de festivales que, además de ser top por los carteles, abogan por tomar medidas de prevención en contra del acoso sexual: Bilbao BBK Live, FIB, Low Festival, Arenal Sound, Rototom.

Los puntos violetas son espacios de prevención e información para que atienden a cualquier víctima de violencia sexista. Aún así, En 2018, una encuesta publicada por la BBC, nos ofrece datos escalofriantes:

En los festivales, un 43% de las asistentes menores de 40 años dice haber enfrentado comportamientos sexuales no deseados.

Nos gustan los festivales y nos gustan las tradiciones; un verano sin Pamplona de fondo ni es verano, ni es ná.

Sanfermines: hasta el rabo, todo es toro.

Alcohol, drogas, y un alrededor lleno de miles de personas desconocidas. El ambiente perfecto para atacar: violaciones, muertes y, ante esto, impunidad y años de silencio. Echamos la vista atrás:

  • En 2008, Nagore Laffage es asesinada por resistirse a ser violada. Las denuncias, las luchas, los esfuerzos por marcar un antes y un después en este tipo de eventos fueron nulos. El asesino fue condenado a 12 años de prisión y a día de hoy solo vuelve a la cárcel para dormir.
  • En 2016, cinco miembros, hombres, de La Manada, violan a una universitaria en un portal.
  • En 2017, año posterior al fenómenos de La Manada, colectivos feministas y asociaciones ponen en marcha el protocolo de actuación para los Sanfermines.

“Eraso sexistarik gabe, Iruña ask / “Pamplona libre de agresiones sexuales”.

Es en este año cuando la teoría se pone en práctica: se crean acciones propias coordinadas por la intervención policial y la atención a las víctimas. Pilar Mayo, técnica de Igualdad del Ayuntamiento de Pamplona desde hace más de veinte años, hace eco de lo que pasa en las calles

“Algo hace pensar que el territorio festivo se amplía al cuerpo de las mujeres”,

y es Isabel Valdés la que lo refleja en su alegato “Violadas y muertas”.

“Eso parece, sí. Y en ocasiones, de forma pública y mediática, se sigue justificando. En televisión, en radio y en tribunas, a veces (todavía) se comenta que este tipo de actitudes se producen en momentos álgidos, cuando llevaban varias horas bebiendo, o ya de madrugada. Hay quienes creen que, dependiendo de la hora o del estado etílico del agresor o de la víctima un abuso sexual es más o menos grave: a las diez, con el café y la tostada, mal; a las cinco de la mañana, cuando cierran los pubs, no es para tanto.
No.
Son una suerte de cacería. Se parecen en el bullicio con el que se organizan, el evento social que suponen, en cómo se felicita a quien logra la presa, la ligereza con la que se captura al animal, la foto final con el trofeo. En otros términos y en otro espacio pero el ritual alrededor de la mujer es tan parecido que produce arcadas. Y normalizado. Y jaleado”.

El ruido de la calle que apaga el silencio

Las mujeres hemos conseguido revelar nuestro rol en las calles: en el mercado laboral, en los estudios, dentro de la vida política… pero la violencia de género en los diferentes ámbitos no ha disminuido. La calle sigue sin ser de la mujer y no es por su falta de presencia.

En este sentido fue Asia Argento, actriz y directora italiana tuiteó en 2017

“Si todas las mujeres que han sido abusadas o acosadas sexualmente escribieran “Yo también” en sus perfiles, quizás podríamos transmitir la magnitud del problema”.

Con sus más de tres millones de seguidorxs, aquel Me_Too nos iba a empapar de libertad.La conquista de la calle parte del despertar, y el despertar empieza cuando termina el silencio.

La calle necesita legislación. Firma tu petición en change.org.

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